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William Wallace, el héroe de Escocia

13.-Wallace

En Stirling se alza este monumento, esta imponente torre, como recuerdo de la batalla del puente de Stirling, donde William Wallace condujo a sus tropas a la victoria frente a los ingleses.

a large tall tower with a clock on the side of a building

William Wallace era un señor escocés que lideró la Guerra de la Independencia Escocesa, alrededor del 1297. Es muy famoso porque ganó la batalla de Stirling a pesar de que el enemigo inglés era mucho más numeroso y estaba mejor armado que el pequeño ejército que él lideraba. Esperó a los ingleses al otro lado del Puente de Stirling, obligándolos así a cruzar de dos en dos o como mucho de tres en tres, y esos pequeños grupos morían tan pronto como llegaban al lado del puente donde los escoceses les esperaban.

Ganar esa batalla fue muy importante, ya que animó al ejército escocés y además, Wallace fue nombrado caballero y Guardián de Escocia, dos títulos de mucha importancia en aquella época.

Lamentablemente, las batallas continuaron y no siempre había un puente para ayudar a conseguir la victoria, así que Wallace perdió todas las contiendas sucesivas, hasta que después de la batalla de Falkirk en 1298, su honor le hizo renunciar al título de Guardián de Escocia y cuentan los historiadores que se fue a Francia, a pedir ayuda ya que los escoceses estaban perdiendo la guerra.

Varios años después, Wallace volvió a Escocia y uno de los caballeros escoceses le traicionó entregándolo al rey de Inglaterra. Rápidamente lo trasladaron a Londres, donde fue juzgado y condenado culpable de cometer atrocidades contra el pueblo civil. Se burlaron de él, poniéndole una corona de ramas de árboles y declarándole el rey de los bandidos. Después lo desnudaron y lo arrastraron, atado de un caballo, por todas las calles de Londres. No contentos con eso, lo colgaron y lo descuartizaron, y enviaron su cuerpo en cuatro partes a diferentes lugares de Escocia. Todo un mensaje para los escoceses partidarios de la independencia.

Todos los escoceses se sentirían identificados con él y el mito de Wallace perduró, hasta que en 1869 se erigió el Monumento a Wallace. Este monumento fue construido exclusivamente con donaciones de la gente, algo bastante espectacular si pensamos que es una torre de piedra de 67 metros de altura. El enclave donde se encuentra ofrece además unas vistas preciosas desde la cima y rinde homenaje a Wallace ya que se encuentra muy cerca del Puente de Stirling, donde tuvo su gran victoria.